lunes, 25 de abril de 2016

El frío

Entramos y salimos de la existencia
como turistas mal acostumbrados
a la falta de atención;

Viajamos
entre ojos que nos miran,
entre expectativas
y esperanzas
ajenas;

Venimos
de lugares a los que no
volveremos -
Y llegamos
a casas
de las que nunca
saldremos.

El frío nos recuerda quiénes somos.
Las piedras nos hablan de un pasado glorioso,
nos prometen una eternidad callada;
somos los espectadores desheredados
de una eternidad que nunca fue nuestra:

Hemos robado soles, cielos y patrañas
a los mismos dioses que nos inventamos
para poder dormir tranquilos:

Y a ratos pareciera
que nos enorgullecemos de haberlo hecho.

domingo, 17 de abril de 2016

El Diluvio

El cielo ha fracasado en su intento de convertirse en océano:
le han volado el pecho en mil pedazos,
y herido de muerte
se desploma sobre nosotros...

Vertical

Rompiente de la ola de luz es el sonido
Que desgarra la noche y sus encantos de silencio;
Lo sigue la lluvia como desembarco de lamentos
En una costa oscura y elevada, perfectamente vertical:

¿Qué sabe del amor el cielo?
¿Qué sabe de la melancolía, qué sabe de la soledad?

La sombra crece, embellecida por la noche
Y se envuelve en llamas, tan sólo por un segundo:
Todo lo demás es pasajero:

Sólo la muerte y el silencio
Son eternos.

domingo, 10 de abril de 2016

La damisela en peligro

En una variante del mito
el caballero secuestra a la doncella
y la encierra en lo alto de una torre;

Eventualmente será salvada por el dragón
y llevada a dormir en lo profundo de una cueva;
pero sólo si ella misma es el dragón
y la cueva es la sagrada profundidad
de su propio cuerpo.

jueves, 7 de abril de 2016

El Haikú y el Silogismo

El haikú consiste en "cortar" dos imágenes con un cortador. Esto se expresa en la escritura como un poema de tres versos, breve y sin movimiento, como la fotografía instantánea de una máquina muy pequeña.
El haikú es la contemplación de algo trivial, que simplemente ocurre. Su belleza se despliega de lo insignificante como la energía en el interior del átomo al ser cortado a la mitad.
El silogismo consiste también en "cortar" una proposición con un término medio. Se lo expresa como una fórmula de tres versos, donde el tercero, la conclusión, ha sido obtenido de la reconstitución de sus dos partes, previamente separadas en las premisas.
El silogismo es el descubrimiento de algo universal, que contiene a todas las formas. Su belleza reside en la austeridad de lo obvio, en la pura exhibición de una verdad indubitable.
El silogismo es a lo universal lo que el hakú es a lo particular. Llegar a ambos es caminar de espaldas hacia lo propio desde lo otro. De tal forma, podría decirse (y esto sin ninguna pretensión científica o filosófica sino sólo literaria) que la lógica es a la poesía lo que la deducción a la inducción.

Quedó plantado
el arrozal cuando le dije
adiós al sauce.

- Matsuo Basho

Algunos F son H
Ningún H es G
Algunos F no son G

- fErIO

miércoles, 6 de abril de 2016

Carrera espacial

Tejeremos con hilos de hombre y agujas de fuego
Un cielo negro sembrado de secretos;
Nos sonreirá la luz al final de un camino de silencio
Donde nuevos soles nacerán 
Tras horizontes de recuerdos.

martes, 5 de abril de 2016

Vencedor

Cuando la policía entró al edificio lo encontraron de pie y con las manos en alto, casi como si los esperara. El proceso fue rápido y eficiente, como todo lo que hacían. Hubo un desorden general que dejó indicios de una búsqueda que nunca se realizó. Se voltearon cajones que no fueron revisados. Se abrieron cajas, se ensayaron escondites en las paredes que nunca fueron registrados. Quedó una nota pegada en la puerta, astillas de muebles que nunca fueron destruidos y olor a pólvora de armas que nunca se dispararon. Los curiosos hablaron de forcejeos que nunca ocurrieron.
Lo trasladaron en el más completo secreto a una mazmorra donde sería interrogado durante veinte días y veinte noches antes de ser ejecutado. Su interrogador pidió detalles de cosas que no les interesaba saber en lo más mínimo: biografías de personajes muertos, referencias a libros perdidos, nombres de pistas en álbumes de música que nadie escuchaba. Él recordaba todo con una claridad prístina, como si lo tuviera delante de sí en el momento que hablaba. Fue presionado para describir su vida en los aspectos más insignificantes: frecuencia de sus idas al baño, de sus hábitos alimenticios, de los lugares en los que conseguía ropa. Se le entregaron objetos que él en su vida había visto, pero confesó haberlos utilizado todos: armas, joyas, juguetes, piezas de ortopedia. Fingió con descaro haber conocido a los personajes más inverosímiles, desde figuras eminentes de las altas esferas políticas hasta comerciantes clandestinos venidos de las regiones más extraordinarias del mundo.
Su reclusión fue, por decir lo menos, irregular. Se intentó no darle de comer, pero descubrieron durante los interrogatorios que había descubierto cómo vivir sin alimentos. Se intentó suspenderle el sueño, pero descubrieron que descansaba con los ojos abiertos. Se intentó someterlo a trabajos forzados, pero su cuerpo era resistente como una montaña y sus músculos apenas se fatigaban con horas y horas de trabajos que a otros hubieran extenuado en minutos. Lo pusieron a merced de las inclemencias del invierno y a las temperaturas abrasadoras de sus hornos subterráneos, pero su piel respondía con la tolerancia perfecta de miles de horas de entrenamiento. Lo pusieron de cabeza, pero apenas consiguieron ruborizarlo. Lo suspendieron de una cuerda, pero colgó con la gracilidad de una hoja atrapada en una tela de araña. Finalmente lo encerraron en una habitación sin ventanas, más para ocultarlo que para castigarlo.
Su cuerpo se descompuso como el de cualquier mortal. La vida se apagó en sus ojos como en los ojos de cualquier otro. Su pulso no siguió avanzando más de lo esperado. El crecimiento de sus uñas y su cabello se detuvo en el tiempo debido. A los seis meses había tanto de él como de cualquier otro. Borrar su rastro fue como borrar el de cualquiera.
No fue lo mismo con su sonrisa. Aun mucho después de su ejecución, ninguno de los presentes fue capaz de borrarla. Quemaron su rostro sin éxito. Mutilaron sus labios, arrancaron sus dientes, pero nada la hizo desaparecer.
Desde ese día, la policía dispara con los ojos cerrados.

Testimonio

La luz huye del amor del sonido
bajo la sombra inerte del cielo que los escinde;

Acaso la alcanzará en el beso
del abismo donde el ojo
se encuentra con el oído.